El problema de amar con intensidad, es que con esa misma intensidad te destruyes cuando todo se acaba.
En los cuerpos perfectos que habitamos, traemos historias dolorosas y pensamientos negativos que nos hacen creer lo contrario.
Cuando empiezas a amarte desde adentro, reconociendo tu cárcel interior. Poco a poco puedes descubrir que la libertad está en cómo ames y manejes tus emociones con honestidad.